Archivo de 8 noviembre 2008

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LUCHEMOS CONTRA LA ANOREXIA… Es un video fuerte, pero es una realidad. No dejemos que nuestros jóvenes caigan en esto

noviembre 8, 2008
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10 PASOS PARA SUPERAR LA MASTURBACIÓN

noviembre 8, 2008

10 pasos para superar la Masturbación

Del Libro: Manual para Consejeros Juveniles
Autor:
Josh McDowell / Bob Hostetler

Tomado del blog de Certeza Joven

“La masturbación puede disminuir”, escribe Collins, “por medio de la oración, de una sincera disposición a dejar que el Espíritu Santo mande y controle la vida, dedicarse a activídades que beneficien a otros y evitando los materiales sexualmente estimulantes (por ejemplo: fotos, novelas eróticas o el acceso a sitios pornográficos en internet), la práctica de darse a fantasias sexuales perjudiciales, y un reconomiento de que el pecado (incluyendo lascívia) es perdonado por Dios cuando confesado con sinceridad y arrepentimiento”.

Lo siguiente ha sido adaptado del proceso de diez pasos recetado por St. Clair y Jones para superar la masturbación

1.      Sé honesto con Dios. Reconoce que los pensamientos lascivos que te llevan a la masturbación son un pecado contra Dios. Sé honesto en cuanto a tu pecado y pide que seas limpiado y decide dejarlo.

2.        Planta una estaca. Una “estaca” es un punto fijo que marca el comienzo de un viaje. Decide si quieres complacer a Dios más de lo que te quieres complacer a ti mismo y decídete a hacer tuyas estas palabras: “Andad en el Espíritu, y así jamas satisfaréis los malos deseos de la carne (Gálatas 5:16).

3.        Enchúfate al poder. Reconoce que no puedes ganar esta batalla con tu propio poder Sólo por medio de Jesucristo viviendo en ti puedes cambiar tus deseos y hábitos. Empieza ahora mismo a dedicar cada día un momento regular y constante con el Señor.

4.        Renueva tu mente. Este problema empezó en tu mente, así que deja que Dios te la cambie. La manera en que Dios renueva tu mente es el compenetrarte en la Biblia. Es allí donde se encuentran los pensa­mientos de Dios. Anhela que los pensamientos de él sean los tuyos. Lee cada día un capitulo de la Biblia. Memoriza un versículo por semana.

5.        Enfoca tu vista. Aparta tus ojos de cualquier cosa que te estimule sexualmente. Es obvio que no puedes vivir en un monasterio, así que tus ojos verán objetos sexualmente estimulantes. Pero no sigas mirándolos, especialmente los materiales porno­gráficos, las novelas de TV o las películas no aptas para menores.

6.        Controla tu cuerpo. Cuando sientes que tu cuerpo va a explotar si no te alivias un poco de la presion sexual, manténla bajo control por medio del ejercicio físico, haciendo el bien a otros, o dedicándote a actividades físicas divertidas (como andar en bicicleta o jugar al baloncesto).

7.        Sincérate con un amigo. Pidele a alguien de tu mismo sexo, que sea espiritualmente maduro, que te haga rendir cuentas de tus actos. Consigue que te pregunte regularmente si estás evitando la lascivia.

8.        Evita las situaciones tentadoras. No mires una segunda vez a la persona vestida sensualmente, y no leas revistas ni mires programas en TV o en el internet que te estimulan sexualmente, Manténte en guardia cuando estás solo, especialmente donde es fácil sentirte tentado.

9.        Sigue adelante a pesar de tus fracasos. Si fracasas, no te desanimes. Te llevó tiempo formar este háhito, te llevará tiempo quitártelo. Si caes, no te revuelques en el polvo: más bien levántate, sacúdete el polvo por medio de confesar inmediatamente tus pecados y de recibir, por fe, el perdón de Dios. Pero no te acostumhtes a aceptar trivialmente tus fracasos.

10.     Empéñate en la victoria total. No tienes que pecar. No tienes que dejar que el radiador se recaliente. Al ofrecerte a Dios (en lugar de ofrecerte al pecado como instrumento de maldad), tu energia sexual se canalizará para hacer de ti un hombre o mujer poderoso para Dios. Confía en Cristo. Obedécele. El te dará la victoria.

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DEJAR LA PORNOGRAFIA

noviembre 8, 2008

Te seduce con sus engaños,
te hace creer cosas que no son,
como si fueran;
se muestra inofensiva,
pero te destruye de a poco…

Si sos uno de los tantos que nos escriben por este tema esta nota es para vos

¡Se puede ser libre de la pornografía! 

¿Por qué no debo consumir pornografía?

Debemos partir de comprender los alcances que la pornografía tiene en nuestras mentes. Es como un fuerte virus que se instala en nuestra memoria.

Es verdad que también ejerce una fuerza muy  potente porque la pornografía brinda cierto placer. Pero debemos tener una mirada más completa y sincera.

Entonces, ¿por qué es mala?

La pornografía empobrece y enferma.  Si bien produce cierto placer, a la vez distorsiona la sexualidad y puede llevarte a  la adicción.  Produce una gran atracción, y se va tornando ingobernable, llegando a invadir todos tus tiempos.

El problema con la pornografía es que crea un mundo irreal. Tanto los gestos como las posiciones y las expresiones de placer son falsas.  Hay muchas mentiras que presenta la pornografía. Un ejemplo es que muestra que lo más valioso es el tamaño.  Tanto en los hombres como en las mujeres la cuestión está centrada en el cuerpo y esto genera toda una serie de leyes mentirosas. Otra mentira es la cuestión de la duración de las relaciones sexuales, obligando a que el tiempo sea interminable.

Estas y otras cosas son mentira y producen fuertes sentimientos de comparación e inferioridad. Las mentiras de la  pornografía denigran a la mujer y humilla al hombre.

No puedo dejar de ver pornografía
¿Qué puedo hacer?

Esto sucede debido a que la pornografía crea adicción.

Cuánto más te entregues a ella, más fuerte se convertirá y más difícil será salir de allí (aunque no imposible). 

Debemos aclarar que no todos somos iguales en nuestras debilidades.  Algunos somos más débiles en ciertas áreas que otros.  Por ello, debemos aprender a conocernos, para saber cuáles son nuestros puntos débiles y así, no exponernos.

Algunos psicólogos especializados en adicciones sostienen que la pornografía es mucho más difícil de erradicar que las adicciones a sustancias tóxicas, debido a que, aún después de haberla abandonado, genera imágenes mentales que se han aferrado a la mente como un virus.  Por eso, los que alguna vez consumieron pornografía pueden revivir escenas después de años, aun cuando ya han abandonado esa práctica.  La pornografía es una adicción de la cual es muy trabajoso desintoxicarse, ¡pero se puede salir!

Algunas de las decisiones que debes tomar son las siguientes:
Reconoce tu debilidad, es importante que seas sincero y enfrentes lo que te sucede.
Confiesa a Dios tu pecado, solo en Dios encontrarás perdón y restauración.
Destruye todas las revistas pornográficas, videos, etc. Sino: para que tenerlas?
Descubre y desarrolla otras actividades, quiebra la rutina, no hay peor ambiente que no tener nada que hacer.

Siento culpa y vergüenza,
¿Tendría que hablarlo con alguien?

La pornografía nos hace sentir sucios, asquerosos.  Nos humilla, nos avergüenza, afecta nuestra visión de nosotros mismos.  La fantástica noticia de la gracia nos da siempre una nueva oportunidad de vivir al máximo. Lo mejor es buscar ayuda de hermanos maduros o aún profesional. No fuimos creados como llaneros solitarios. La iglesia esta para acompañar, sostener y exhortar. No te aísles, la sabiduría esta en la riqueza de consejos

 

 

Lic. Adrián Intrieri
Adrián es psicólogo especializado en adolescencia. Trabaja en editorial Certeza Argentina como gerente de Marketing.

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Me Cansé de mi Novia

noviembre 3, 2008

Adaptado del Dr. Luis Palau

Tomado de www.certezajoven.com.ar

Amaba a mi novia, pero me cansé de ella y de ese amor. La verdad es que quiero terminar este noviazgo, pero no sé cómo hacerlo.

En vez de recomendarte qué pasos debes tomar para terminar con este noviazgo, prefiero tomar otro ángulo. Quiero hablarte acerca de lo que es el verdadero amor. Naturalmente te recomiendo que termines el noviazgo, porque si no amas a esta pobre joven, no debes partirle más el corazón. Menos mal que son tan sólo novios y pueden concluir esta relación.

Quiero transmitirte algo acerca del amor. A continuación te doy una descripción del mismo; la más bella que jamás he leído, y dice lo siguiente:

“El amor es paciente, es benigno; el amor no es celoso ni envidioso; el amor no es presumido ni orgulloso; no es arrogante ni egoísta ni grosero; no trata de salirse siempre con la suya; no es irritable ni quisquilloso; no guarda rencor; no le gustan las injusticias y se regocija cuando triunfa la verdad. El que ama es fiel a ese amor cuéstele lo que le cueste; siempre confía en la persona amada, espera de ella lo mejor y la defiende con firmeza. Un día se dejará de profetizar, de hablar en lenguas, y el saber ya no será necesario. Pero siempre existirá el amor. Lo mayor de todo es el amor”

 

(1 Corintios 13).


¿No te parece estupenda esa descripción? La saqué de una traducción moderna de la Biblia. Porque la Biblia está llena de estas verdades hermosas. Me decías que te cansó aquel amor, y no amas más a tu novia. Pues te diré que el verdadero amor nunca deja de ser, siempre existirá. El que ama es fiel a ese amor cueste lo que le cueste. Siempre confía en la persona amada, espera de ella lo mejor y la defiende con firmeza.

No señor, el amor no muere, no desaparece, y del amor uno nunca se cansa.

Te has cansado quizás de un noviazgo apasionado, pero no del verdadero amor. Muchas veces nosotros hablamos del amor, y no tenemos la menor idea de lo que estamos diciendo. Hablamos quizás de una pasión, un entusiasmo, o un sueño juvenil, o a veces infantil también. El verdadero amor nunca deja de ser, dice la Biblia.

Para conocer el verdadero amor, tenemos que conocer a Dios en forma personal, porque la Biblia dice que Dios es amor (1 Juan 4). Si le abres tu vida a Cristo, estimado amigo, vas a encontrar que El va a llenar tu corazón con el amor divino, el amor eterno, el amor verdadero que te ayudará a amar a tu novia, tal vez no a ésta, sino a la que Dios te tenga preparada; y la vas a poder amar hasta la muerte, porque el amor de Dios llena el corazón, y nos da poder para amar aun a aquellos que nos odian.

Pídele a Cristo que venga a morar a tu corazón y conozcas el verdadero amor, pero se honesto con tu novia y dile que deseas terminar el noviazgo porque hasta ahora no conocías lo que era el verdadero amor. 

 

 

 

 

 

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